Los niños y la playa

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Ir a la playa es una experiencia que cambia mucho dependiendo de la compañía, y más cuando ésta son niños. Tener bajo nuestro cuidado a pequeñas personitas que amamos tanto y que no queremos que sufran ni en lo mínimo, es una responsabilidad enorme.

Es por esto que debemos de tomar todas las precauciones posibles, para evitar que cualquier situación indeseada suceda. No se trata de privarnos de viajes como este, sino de hacerlos de la forma adecuada.

Resulta evidente que, aunque hay muchos cuidados que los adultos debemos de tomar cuando viajamos a la playa, los referentes a los niños son más especiales y detallados, y dependen de la edad de éstos. No es lo mismo un niño que apenas sabe caminar, a uno que ya quiere lanzarse al mar él solo porque “ya es un niño grande”.

Debido a esto te he preparado una serie de consejos que harán que tu visita a la playa con niños no solo sea muy divertida, sino muy segura para todos. Trata de seguirlos dependiendo de tu caso personal.

Protégelos del sol

El primer peligro del cual debes de cuidar a los niños, y a ti, es el sol. Es normal pasar horas en la playa, pero debemos de tomar las precauciones para que no haya daño.

Te recomiendo que les coloques gafas oscuras a los niños, al igual que sombreros, gorras, e incluso ropa que les cubra los brazos y piernas en alguna etapa de la visita a la playa. Estas son buenas maneras de mantenerlos seguros y sin una exposición completa al sol.

El protector solar también es necesario. Se debe de aplicar media hora antes de llegar a la playa, y cada dos horas, o después de salir de nadar.

Te recomiendo que uses un bloqueador cremoso al inicio, y después cambies a uno de spray, ya que este es mucho más fácil de aplicar, y así se evita complicarse con la piel mojada y arenosa.

Debes de encargarte de crear tu propia fuente de sombra en la playa. Si bien una sombrilla puede funcionar para los adultos, para los niños es mejor tener algo más en forma. Lo recomendable es una pequeña casa de campaña, en donde los niños puedan alojarse en caso de necesitarlo.

Entre más cerca, mejor

Cuando se trata de niños, tenerlos siempre a la vista es algo obvio y necesario. Es inimaginable que pase un minuto sin que sepamos dónde están nuestros hijos si estamos en un lugar abierto y con algunos peligros como lo es una playa.

Por esto es que se vuelve necesario tenerlos cerca, y entre más mejor. Organizar juegos es una buena manera de tener a los niños entretenidos, a salvo, y siempre a la vista.

Dependiendo de la edad de los niños serán los juegos que debas usar. Si se trata de niños pequeños, entre 3 y 7 años, es posible que recurras al “tesoro escondido”, para lo cual te recomiendo uses objetos muy coloridos, como pelotas, juguetes y similares, y los entierres en la arena alrededor de la zona en donde te encuentras. Dales pistas, y espera a que den con ellos.

Hacer castillos de arena es una opción obvia, y que siempre funciona. Puedes hacerlo y disfrutar del momento. Te recomiendo que no te estreses si hay demasiada arena en alguna zona, como en el cabello, debajo de la ropa, o incluso si los más pequeños optar por probar cómo sabe. No hay nada grave en ello.

Si se trata de niños mayores, tener un balón siempre es una excelente idea. futbol, o vólibol son los más comunes. Al menos contarás con una hora si todo fluye bien.

Llegada la hora de comer, es preferible que todos estén juntos, y coman en el mismo sitio en donde se ha instalado “la base familiar”. Así podrás poner total atención en la comida sin descuidar a nadie más.

Si alguien se queda en el mar, o jugando en la orilla, inevitablemente estaría sin vigilancia al menos unos minutos. Eso no es recomendable.

Seguridad dentro del mar

Llegado el momento de estar dentro del agua, lo mejor es tener todos los cuidados posibles. No hay necesidad de entrar en pánico y negarles a los niños lo maravillo que es estar en el mar. Si tomas las precauciones necesarias no habrá problemas.

Apóyate de todos los inflables que puedas, desde los que van enrollados en los brazos, hasta los clásicos salvavidas redondos que van en la cintura. Si puedes conseguir chalecos salvavidas la situación irá mucho mejor.

Seguramente los niños querrán pasar mucho más tiempo en el agua que tú, y verás mucha tentación en dejarlos en el mar mientras tu regresas a esa muy cómoda silla en la sombra.

Puedes hacerlo, pero, aunque los niños te juren que saben nadar perfectamente, no les quites los ojos de encima mientras están en el agua. Puede sonar dramático, pero por alguna razón algo siempre pasa cuando no miramos.

Si hay un salvavidas en la playa, lo mejor sería encontrar un lugar cerca de él, ya que nunca sobra la protección extra, y esto podría evitar accidentes.

Comida y bebida

Ir a la playa siempre requiere de comida y bebidas refrescantes. Necesitarás una nevera para conservar todo en el mejor estado, y te recomiendo que la coloques en la parte trasera de tus sillas o cualquier zona que haga sombra. Esto ayudará a que no suba la temperatura dentro.

Es importante que los niños se mantengan hidratados, y que lo que beban esté fresco para prevenir un golpe de calor. Agua siempre es una opción recomendable, pero también lo son los jugos e incluso gaseosas.

La comida fácil es la mejor opción, y con ello me refiero a fruta cortada, sándwiches, o algunas galletas o frituras, funcionarán de maravillas para los niños, ya que son dulces y pueden agarrarla con las manos. Para los mayores hay más opciones, ya que se pueden adaptar a lo que

 

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